Toma el desarrollo en tus propias manos

Toma el desarrollo en tus propias manos

Platicaba con una amiga que es VP en una organización y me comentaba el gran reto que se le presenta al C Suite cuando ya nadie en la organización se ocupa de desarrollarlos pues han llegado a las posiciones máximas.

Sin embargo no llega aún a los 40 y le quedan fácilmente 20 años por delante. Tiene aspiraciones, sueños y metas por cumplir.
¿Qué hacer entonces?

Me parece un tema interesante que hay que reflexionar. Por algo el refrán de
“la cima es solitaria”.

He aquí unas sugerencias:

Mapea tu potencial plan de carrera e identifica habilidades/competencias a fortalecer
Realiza un plan claro de ejecución/acción: cuándo, cómo, dónde y tiempo estimado de alcance/logro. Comprométete pero no te sobre-exijas, sé realista.

Concéntrate en mejorar a nivel personal: Conócete al máximo para que identifiques tus fortalezas y potenciales puntos ciegos. Identifica qué te dispara y cómo tiendes a reaccionar. Trabaja tus áreas de oportunidad con constancia pero con paciencia.

Trabaja en tus habilidades blandas: a medida que más escalas , más importante será tu capacidad de liderazgo. Más que habilidades técnicas requerirás el desarrollo de mejores relaciones, capacidad de impacto e influencia, energía y resiliencia.

Mantente al día con nuevas tendencias y lo que está sucediendo en el mundo: Cada vez estamos más interconectados y somos interdependientes. El efecto mariposa es constante. No te enfoques únicamente en tu área funcional y/o de experticia. Mantente informado con resúmenes de noticias, podcasts, webinars, Tedtalks etc

Incrementa tu visibilidad y aporte: Ya has recorrido parte importante del camino. Comparte tus experiencias y opiniones. Conviértete en speaker en un evento, asiste como invitado a un programa de radio, escribe un artículo. Construye tu marca personal.

Ve tu vida como un todo: Aunque tienes varias parcelas y distintos roles , al final eres un todo. Buscar el balance es importante y cada parcela incide en las demás. De nada te sirve llegar a ser el CEO más exitoso de tu industria si no tienes un hogar funcional.
Determina tus valores más importantes (centrales) y diseña tu vida/desarrollo alrededor de ellos. Cuida todas tus parcelas.

Identifica qué te gusta y hazlo: Busca tiempo para ti , realiza actividades que te nutren, ponle tiempos y respétalos. Recargarse es vital para progresar y crecer

Sal de tu zona de confort: de manera consciente prueba algo distinto totalmente fuera de la caja. Suspende los juicios. El mundo es amplio y una caja de sorpresas. Esto te permitirá ser más creativo, flexible y visionario.

Busca un coach: En algún momento si te sientes estancado puede ser una buena idea contar con el apoyo de alguien que te haga ver la panorámica, te alumbre caminos y opciones y te ayude a establecer planes de acción para llegar a la meta

Conviértete en mentor: Se dice que uno enseña lo que tiene que aprender. Nada más enriquecedor que dar. Además ser mentor te da la oportunidad de darte cuenta cuánto has recorrido, recordar los puntos abruptos del camino, cómo los resolviste. Al impulsar a otros(s) te impulsas a ti mismo

Agradece: La gratitud te pone en una actitud positiva, creativa y energizante. Ante cualquier situación al igual que frente a un vaso, entrénate a ver el vaso medio lleno y no medio vacío. Al final todo depende de la historia que nos contamos.

Y por último escribe tu popio epitafio: ¿Qué quisieras que dijeran de tí? ¿Qué legado quisieras dejar?
Esto es la brujula perfecta para identificar los caminos hacia tu propósito y ese es el fin último de cualquier plan de desarrollo.

Gabriela Schauman es Consultor Organizacional, Coach Transformacional y MBTI® Master Practitioner. Su misión a través de TYPE FACTOR es ayudar a personas y organizaciones a transformar la personalidad en ventaja competitiva y a hacer uso constructivo de las diferencias.

Inteligencia Emocional: qué viene primero el huevo o la gallina?

Inteligencia Emocional: qué viene primero el huevo o la gallina?

Observar nuestras emociones e interpretar la información que traen genera autoconocimiento.

Pero a través del autoconocimiento generado por el modelo de desarrollo por preferencias, nuestra tipología es un claro identificador de nuestros disparadores más comunes.

Esto nos ayuda a predecir y gestionar más efectivamente nuestras emociones o lo que es lo mismo, a desarrollar nuestra Inteligencia Emocional.

Si somos sinceros, el trabajo no siempre es divertido.

Todos en algún momento hemos sentido que la vida laboral puede ser hostil. Tal vez tienes un jefe que no te aprecia. Un compañero que te roba energía. O un cliente que te trata mal.

No importa si recién comienzas tu carrera o ya eres un alto ejecutivo, apuesto a que en algún momento te has sentido incomprendido y disgustado.

Pero si mejoramos nuestra Inteligencia Emocional podemos mejorar el panorama.

La Inteligencia Emocional describe la capacidad de una persona para identificar y gestionar emociones, comenzando por las propias – EQ intrapersonal- y luego identificar las de otros para poder guiarlos acertadamente -EQ interpersonal-.

En la actualidad esto es importante porque nos ocupamos de problemas complejos y a menudo tenemos que trabajar con otros de manera colaborativa para encontrar soluciones. Y muchas veces las emociones brotan a flor de piel…

Desde esa perspectiva, la Inteligencia Emocional es la habilidad clave para lograr mejores resultados tanto a nivel personal como laboral.

El éxito no depende entonces tanto de nuestro coeficiente intelectual o nuestra preparación sino de nuestra capacidad de relacionarnos y ejercer impacto e influencia.

Para ello necesitamos conocernos mejor, saber qué nos dispara, tomar previsiones y aprender a reaccionar de manera más constructiva. La inteligencia emocional y el autoconocimiento van de la mano:

Un alto EQ conduce a un mayor autoconocimiento.
Un mejor autoconocimiento nos permite identificar nuestras puntos ciegos para estar atentos.
También nos permite identificar nuestras fortalezas , utilizarlas al máximo y obtener mayor satisfacción laboral
Una mayor satisfacción laboral es clave para ser más feliz y productivo.
Al ser más productivos obtenemos más reconocimiento.
Al obtener mayor reconocimiento nos sentimos más plenos y felices y eso nuevamente nos motiva a ser mas productivos, etc.

¿Lo ves? Es un ciclo ganador. La Inteligencia Emocional sí importa.

Pero de acuerdo al modelo de desarrollo por preferencias existe otro ciclo inverso y paralelo: el autoconocimiento que obtienes al conocer tu tipología te ayuda a identificar tus disparadores más comunes.
También te brinda claves para que te adelantes a las posibles reacciones automáticas que pudiesen incidir de manera negativa.

Por ejemplo, si tienes una preferencia por la SENSACION un proceso de cambio donde no tienes claramente a disposición data concreta, certera, real , detallada y comprobable sobre el proceso, te generará angustia, desmotivación y hasta enojo, produciéndote el deseo de no participar y hasta boicotear el proceso.

Si por el contrario prefieres la INTUICION y en ese mismo proceso te presentan un reporte lleno de cifras y datos pero no te comparten la estrategia global, la visión sistémica y de futuro del cambio, te sentirás absolutamente aburrido, desmotivado, falto de energía y cuestionarás o hasta ridiculizarás el intento.

Por eso pienso que conocer la propia tipología es un potente acelerador de la inteligencia emocional. Te brinda claras pistas sobre lo que te suele molestar y cómo reaccionas ante esas situaciones –inteligencia emocional intrapersonal- .
Te ofrece también un manual de personas para interpretar a los otros –inteligencia emocional interpersonal- para trabajar mejor juntos, mejorar comunicación, motivación, capacidad de influencia , resultados y … felicidad!

Gabriela Schauman es Consultor Organizacional, Coach Transformacional y MBTI® Master Practitioner. Su misión a través de TYPE FACTOR es ayudar a personas y organizaciones a transformar la personalidad en ventaja competitiva y a hacer uso constructivo de las diferencias.

Respetar las diferencias es la clave de las relaciones felices

Respetar las diferencias es la clave de las relaciones felices

En estos tiempos de cambio rápido, no solo está cambiando la tecnología y los negocios. Las relaciones de pareja también. Desde relaciones casuales “nos vemos cuando nos veamos”, relaciones a distancia,  relaciones serias y exclusivas hasta cohabitación y matrimonio,  nuestras diferencias tipológicas también se correlacionan con diferentes expectativas y lo que cada quien suele buscar y considerar ideal en una relación.

Aunque cada uno de nosotros es absolutamente único e irrepetible, nuestras expectativas a nivel de relación difieren bastante de acuerdo a nuestras preferencias de personalidad.

Por eso conocer tu tipología  y la de tu pareja puede ayudarte a entender las diferentes necesidades de cada uno y qué hacer para proporcionarle a cada quien lo que necesita para fortalecer el vínculo. Aquí nuevamente aplica la regla de platino:  “No trates al otro como quieres que te traten: trátalo como quiere ser tratado”

El famoso refrán de los opuestos se atraen es absolutamente cierto, sobre todo a nivel romántico En la diferencia con el otro está mi máximo complemento. Busco afuera en otro lo que me falta a mi o dicho de manera más correcta, lo que tengo menos desarrollado.

Así por ejemplo si tengo una preferencia por la introversión, una pareja extrovertida me sirve de puente con el mundo exterior. Se encarga de ser el maestro de ceremonias y de mantener activa la agenda social.

Si tengo una preferencia por la estructura y planificación, una pareja más relajada, flexible y adaptable puede resultar refrescante y abrirme a nuevas experiencias.

Pero con el tiempo eso inicialmente atractivo puede dejar de serlo si pretendo que el otro sea igual a mí, que le gusten las mismas cosas. Intento meterlo por mi aro y allí empiezan los problemas.

Resulta que aquello que me era atractivo se convierte en un dolor de cabeza. Nos desenamoramos de lo mismo de lo que nos enamoramos inicialmente.

Esto se traslada a todas las relaciones en nuestras vidas no solo a nivel personal sino también laboral.

Entender, respetar y aprovechar constructivamente las diferencias es la clave de las relaciones exitosas y colaborativas.

Y la buena calidad de nuestras relaciones es básica para una vida sana , productiva y feliz.

Gabriela Schauman es MBTI® Master Practitioner y Consultor Organizacional. Su misión a través de TYPE FACTOR es ayudar a las personas y organizaciones a transformar la personalidad en ventaja competitiva y a hacer uso constructivo de las diferencias.

¿El cambio te genera estrés?

¿El cambio te genera estrés?

Las transformaciones digitales están generando cambios significativos en el modo de trabajar y vivir. La incertidumbre de navegar territorios desconocidos , además a  la gran velocidad que demandan los actuales modelos de negocio, nos sacan de la forma conocida de hacer las cosas, nuestras zonas de confort y generan ansiedad y estrés.

Aceptar esto como parte del proceso es el primer paso. Pero el segundo , de importancia vital, es conocer y reconocer lo que nos dispara para estar atentos , saber gestionar situaciones y sobre todo nuestras reacciones y a nosotros mismos.

El modelo tipológico propone que cada uno de nosotros tiene unos hábitos mentales favoritos que dan lugar a una tipología de personalidad o estilo. Esas preferencias hacen que percibamos y evaluemos las cosas de una determinada manera. Así ,dependiendo de nuestra tipología nata tendremos mayor o menor predisposición a resistirnos ante los cambios. También tendremos necesidades distintas durante esos procesos: lo que a algunos molesta , inquieta y estresa a otros no les preocupa ni en lo más mínimo

Por ejemplo hay personas que son naturalmente estructuradas y organizadas y necesitan tener un plan  preciso y exacto. Al otro lado del espectro existen personas abiertas, flexibles y adaptables. Cómo las cosas vayan viniendo uno va viendo. Adoran las sorpresas, las opciones; el proceso es tan importante como el objetivo final porque ese mismo proceso puede ir llevándolo a uno a metas nuevas y mejores. Tienden a dejar las cosas para el último minuto y trabajan muy bien bajo presión.

En consecuencia, el cambio –que implica siempre salirse del plan- tiende a generarle más incomodidad a los primeros que a los segundos.

Ninguna tipología es mejor o peor que otra. Cada una se correlaciona con determinadas características, comportamientos, fortalezas y probables puntos ciegos. Y cada una se correlaciona también con ciertos disparadores, situaciones que nos sacan de centro  y pueden hacernos perder el control o actuar de una manera poco constructiva. Bajo presión aparece nuestro verdadero carácter. Conocer nuestra tipología y nuestros disparadores y la de aquellos con los que interactuamos con frecuencia, es la manera más racional y práctica de estar atentos, evitar caer en las garras de nuestra sombra y hacer una erupción cuyas consecuencias pueden ser realmente lamentables.

Entender y respetar las diferencias es el primer paso para poderlas gestionar constructivamente.

Gabriela Schauman es MBTI Practitioner, Coach Transformacional y Consultor Organizacional. Su misión a través de TYPE FACTOR es ayudar a las personas y organizaciones a transformar la personalidad en ventaja competitiva y a hacer uso constructivo de las diferencias. info@thetypefactor.com

Desarrollarte y crecer implica salir de tu zona de confort.

Desarrollarte y crecer implica salir de tu zona de confort.

El modelo de desarrollo basado en la tipología –preferencias natas de tu personalidad- no es evaluativo: ninguna tipología es mejor o peor que otra. Sencillamente identifica tus hábitos mentales y actitudes preferidas. Cada una se correlaciona con la probabilidad de desarrollar ciertas características y habilidades. El plan de desarrollo de cada quien por lo tanto es distinto de acuerdo a la propia tipología. Lo importante es aprovechar al máximo las propias fortalezas e identificar y trabajar las áreas no preferidas para ser capaz de utilizarlas cuando sea necesario.
Tu código tipológico (ESTJ, INTP, ESFJ etc) señala la forma en la que utilizas tus recursos de manera habitual. Algo así como tu piloto automático o “default”.

Por eso si estás seriamente enfocado en desarrollarte tienes que buscar experiencias que te reten a expandir tu rango de capacidades.

Desde el punto de vista tipológico, desarrollo implica estar claro sobre tus hábitos mentales favoritos mientras te dedicas a utilizar otras funciones menos preferidas hasta que te vuelvas más efectivo. El proceso requiere que hagas cosas y te comportes de maneras que te serán incómodas. En esos momentos necesitas paciencia contigo mismo y preferiblemente apoyo de los demás!

El modelo tipológico propone identificar y utilizar al máximo las fortalezas que resultan de tus preferencias. Pero como todo en la vida , el secreto está en el balance. Si sobre-utilizas una fortaleza se puede convertir en tu debilidad!
Por ejemplo una excesiva preferencia por la planificación y estructura se puede convertir en rigidez. Al otro extremo, una preferencia excesiva por la apertura y flexibilidad puede retardar excesivamente la toma de decisiones y el cierre. El identificar las propias preferencias te indica entonces claramente qué debes balancear. Por eso es un modelo de desarrollo a la medida.

En tu propio plan de desarrollo, las actividades que elijas realizar para volverte más efectivo tanto en el área personal como laboral deben ser realizadas de manera consciente y consistente y pueden ser tareas relacionadas con el trabajo o sencillamente actividades de esparcimiento. Cada quien debe identificar sus propias áreas. Por ejemplo los extravertidos pueden comprometerse a contar hasta 10 antes de interrumpir y los que prefieren la introversión salir a comer más frecuentemente con un grupo de compañeros o mejor aún, con un contacto nuevo para hacer crecer su red.

Generalmente las cosas que sueles hacer menos, evitas y no te gustan se relacionan con tus hábitos mentales o actitudes menos preferidas. Trabajarlas te da balance y convierte en un ser más desarrollado, completo y eficaz en cualquier área.

Gabriela Schauman es MBTI® Master Practitioner y Consultor Organizacional. Su misión a través de TYPE FACTOR es ayudar a las personas y organizaciones a transformar la personalidad en ventaja competitiva y a hacer uso constructivo de las diferencias.

contacto: info@thetypefactor.com

Esa ropa no te favorece

Esa ropa no te favorece

Difícil pero cierto! Me lo dije a mi misma cuando estaba en el probador de una boutique buscando el look fashion que me estrenaría para un evento importante que tenía próximamente.

Y es que tanto la vendedora como yo estábamos empeñadas en elegir algo de moda, como dicen los franceses dernier cri (último grito o tendencia) Resulta que esa ropa de vanguardia le queda muy bien a alguien con un fenotipo absolutamente distinto al mío pero a mí me queda… fatal!

Luego de aceptar la realidad , supe exactamente lo que me pondría.. Ya tenía la mitad del look en casa y lo que me faltaba para modernizar eran unos cuantos accesorios.

Esto me sirvió para volver sobre lo que considero es una máxima  de vida importante:  cada quien con su tipo, porque lo que le va bien a alguien no le funciona a todos.

Igual que con la ropa sucede con todo lo demás.. Mi tipología o estilo de personalidad dictamina lo que me gusta y no, lo que me divierte, como aprendo mejor, los roles que tiendo a tomar, las carreras que me interesan, el ambiente de trabajo donde soy mas productiva. Y por supuesto qué me motiva, mi forma de resolver problemas y tomar decisiones, cual estilo de vida prefiero, etc. Y también los métodos , sistemas y opciones de crecimiento y desarrollo que me funcionan. Por eso es que no todas las nuevas tendencias me resultarán útiles y provechosas.

En lugar de copiar y hacer lo que hace todo el mundo porque está de moda, conocerse a fondo, reconocer y validar la propia tipología es el paso más importante para poder desarrollarse y llegar a ser nuestra mejor versión…

Como voy a ser yo en la reunión, con mi vestido negro clásico y los espectaculares zapatos que recién me compre!

Gabriela Schauman es consultora calificada en Myers Briggs Type Indicador®, fundadora de MBTI de Venezuela, Tipología Personal y The Type Factor. info@thetypefactor.com @tipologiambti