El modelo de desarrollo basado en la tipología –preferencias natas de tu personalidad- no es evaluativo: ninguna tipología es mejor o peor que otra. Sencillamente identifica tus hábitos mentales y actitudes preferidas. Cada una se correlaciona con la probabilidad de desarrollar ciertas características y habilidades. El plan de desarrollo de cada quien por lo tanto es distinto de acuerdo a la propia tipología. Lo importante es aprovechar al máximo las propias fortalezas e identificar y trabajar las áreas no preferidas para ser capaz de utilizarlas cuando sea necesario.
Tu código tipológico (ESTJ, INTP, ESFJ etc) señala la forma en la que utilizas tus recursos de manera habitual. Algo así como tu piloto automático o “default”.

Por eso si estás seriamente enfocado en desarrollarte tienes que buscar experiencias que te reten a expandir tu rango de capacidades.

Desde el punto de vista tipológico, desarrollo implica estar claro sobre tus hábitos mentales favoritos mientras te dedicas a utilizar otras funciones menos preferidas hasta que te vuelvas más efectivo. El proceso requiere que hagas cosas y te comportes de maneras que te serán incómodas. En esos momentos necesitas paciencia contigo mismo y preferiblemente apoyo de los demás!

El modelo tipológico propone identificar y utilizar al máximo las fortalezas que resultan de tus preferencias. Pero como todo en la vida , el secreto está en el balance. Si sobre-utilizas una fortaleza se puede convertir en tu debilidad!
Por ejemplo una excesiva preferencia por la planificación y estructura se puede convertir en rigidez. Al otro extremo, una preferencia excesiva por la apertura y flexibilidad puede retardar excesivamente la toma de decisiones y el cierre. El identificar las propias preferencias te indica entonces claramente qué debes balancear. Por eso es un modelo de desarrollo a la medida.

En tu propio plan de desarrollo, las actividades que elijas realizar para volverte más efectivo tanto en el área personal como laboral deben ser realizadas de manera consciente y consistente y pueden ser tareas relacionadas con el trabajo o sencillamente actividades de esparcimiento. Cada quien debe identificar sus propias áreas. Por ejemplo los extravertidos pueden comprometerse a contar hasta 10 antes de interrumpir y los que prefieren la introversión salir a comer más frecuentemente con un grupo de compañeros o mejor aún, con un contacto nuevo para hacer crecer su red.

Generalmente las cosas que sueles hacer menos, evitas y no te gustan se relacionan con tus hábitos mentales o actitudes menos preferidas. Trabajarlas te da balance y convierte en un ser más desarrollado, completo y eficaz en cualquier área.

Gabriela Schauman es MBTI® Master Practitioner y Consultor Organizacional. Su misión a través de TYPE FACTOR es ayudar a las personas y organizaciones a transformar la personalidad en ventaja competitiva y a hacer uso constructivo de las diferencias.

contacto: info@thetypefactor.com

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