En estos tiempos de cambio rápido, no solo está cambiando la tecnología y los negocios. Las relaciones de pareja también. Desde relaciones casuales “nos vemos cuando nos veamos”, relaciones a distancia,  relaciones serias y exclusivas hasta cohabitación y matrimonio,  nuestras diferencias tipológicas también se correlacionan con diferentes expectativas y lo que cada quien suele buscar y considerar ideal en una relación.

Aunque cada uno de nosotros es absolutamente único e irrepetible, nuestras expectativas a nivel de relación difieren bastante de acuerdo a nuestras preferencias de personalidad.

Por eso conocer tu tipología  y la de tu pareja puede ayudarte a entender las diferentes necesidades de cada uno y qué hacer para proporcionarle a cada quien lo que necesita para fortalecer el vínculo. Aquí nuevamente aplica la regla de platino:  “No trates al otro como quieres que te traten: trátalo como quiere ser tratado”

El famoso refrán de los opuestos se atraen es absolutamente cierto, sobre todo a nivel romántico En la diferencia con el otro está mi máximo complemento. Busco afuera en otro lo que me falta a mi o dicho de manera más correcta, lo que tengo menos desarrollado.

Así por ejemplo si tengo una preferencia por la introversión, una pareja extrovertida me sirve de puente con el mundo exterior. Se encarga de ser el maestro de ceremonias y de mantener activa la agenda social.

Si tengo una preferencia por la estructura y planificación, una pareja más relajada, flexible y adaptable puede resultar refrescante y abrirme a nuevas experiencias.

Pero con el tiempo eso inicialmente atractivo puede dejar de serlo si pretendo que el otro sea igual a mí, que le gusten las mismas cosas. Intento meterlo por mi aro y allí empiezan los problemas.

Resulta que aquello que me era atractivo se convierte en un dolor de cabeza. Nos desenamoramos de lo mismo de lo que nos enamoramos inicialmente.

Esto se traslada a todas las relaciones en nuestras vidas no solo a nivel personal sino también laboral.

Entender, respetar y aprovechar constructivamente las diferencias es la clave de las relaciones exitosas y colaborativas.

Y la buena calidad de nuestras relaciones es básica para una vida sana , productiva y feliz.

Gabriela Schauman es MBTI® Master Practitioner y Consultor Organizacional. Su misión a través de TYPE FACTOR es ayudar a las personas y organizaciones a transformar la personalidad en ventaja competitiva y a hacer uso constructivo de las diferencias.

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